viernes, 22 de junio de 2012

r..ra...raw...Raw...RAw........RAW!!!


                Un “formato” RAW no es en si un archivo de imagen que uno puede imprimir directamente de la cámara, con un alto contraste, nítido o comprimible que te permita ahorrar espacio como una imagen con formato JPEG.  Además, a diferencia de una imagen JPEG, no es capaz de procesarse en la cámara directamente y para abrirlo requiere de un software especifico  que permite procesarlo y modificarlo ya que es un archivo de solo lectura.

Entonces,  ¿Por qué es tan interesante un archivo de imagen RAW ante tantas desventajas?

Pues es sencillo… Un archivo de imagen RAW te permite aprovechar  y mantener toda la información que la cámara digital recoge, obviamente abarcando más espacio (una cámara de 8  megapixels producirá un fichero RAW de 8 MB) y porque evita manipular la imagen, evitando la perdida de información ante cualquier retoque.

Al evitar ser procesado por la cámara, el archivo de imagen evita la perdida de color y de resolución, evitando el ruido en la foto.  Además esto termina siendo una ventaja ya que permite tener mayor control sobre el aspecto de la imagen pudiendo corregir aspectos como la exposición, así como balance de blancos, contraste, saturación y calibración de los distintos canales de color.

Además, existen varios programas, ya conocidos por nosotros por la experiencia o por el curso, que aceptan formato RAW como lo son: Picasa, Adobe Photoshop CS o CS2, ACD See, IrfanView, Picture Window Pro, además del software especifico que viene con la cámara.

No hay comentarios:

Publicar un comentario